Alcázar de Colón

Construida a principios del siglo XVI, sirvió de morada y palacio al hijo del Gran Almirante Cristóbal Colón, Don Diego Colón y su esposa María de Toledo, primeros virreyes de América. Ha sido remodelada, recuperando su fortificado atractivo de estilo mudejar, y convertida en un museo con valiosas piezas traidas del interior de otros palacios españoles de los siglos XIV, XV y XVI. Allí encontramos completos mobiliarios, tapetes, camas y utensilios originales que ofrecen una fiel imagen de las costumbres y forma de vida de la época.
La residencia posee una estratégica vista del río Ozama, a espaldas del cual está ubicada en la cima de una modesta pero significativa elevación con respecto a sus aguas. Su frente domina la Plaza de España, con sus animados y bohemios cafés al aire libre al fondo y donde desemboca la calle Las Damas, la cual lleva dicho nombre porque se cuenta que en época de la colonia por ella solían pasear en las tardes las damas de la corte de la Virreina María de Toledo.